lunes, 22 de junio de 2009
HASTA SIEMPRE
Dios existe, ahora lo sé. Solo así me explico que yo haya tocado el cielo al conocerte para luego perderte a pesar de que eres lo que más amo y he amado, mostrando así su gran poder a este necio de atar, castigando su insolencia e incredulidad. Por eso acepto estoicamente el divino castigo y te confieso sin pena que tú eres lo más lindo que he tenido en muchos, muchos años. Perdóname si no te supe reconocer a tiempo. Fue tan repentina tu aparición en mi vida que no supe ver que eras tú a quien yo esperaba en el fondo de mi corazón; si quieres culparme de algo, cúlpame de éso, pero no me culpes de no amarte como un condenado. Si he de perderte quiero que sepas que tus ojos divinos despertaron en mí un ansia ya olvidada de amar, una necesidad extrema de mirarme en ellos, de tocarte, de hacerte mía, de ser tuyo, de ser ambos uno solo. Si has de alejarte para siempre, quiero que sepas que tu has sido el mejor regalo que me ha dado la vida bajo el silbido de los primeros vientos de mi otoño; siempre estaré aquí esperándote; siempre aquí, por tí, para tí. Una última cosa: nada me debes, ve tranquila a donde debas ir. Lo único que te pido es que guardes para siempre en tu corazón el recuerdo del hombre que soy y que le bastó un corto, cortísimo tiempo para amarte por toda una eternidad. Hasta siempre amor, No estarás sola, te acompaña mi pensamiento; si un día te sientes sola, solo piensa en mí y ahí estaré yo, a tu lado, contigo, por tí y para tí. Hasta siempre.
martes, 16 de junio de 2009
Sueños rotos
Mis manos aún buscan las tuyas en la oscuridad de mi soledad. Fuiste un flashazo en mi vida, un rayo de alegría. Te introduciste en mi cielo como un rayo de luz entre los nubarrones. Le diste a mi vida la primavera ya perdida. Fuiste un regalo precioso de la vida. Miré una y mil veces tus amados ojos. Te hallé en medio de miles y miles de rostros; tu rostro amado me atrajo un poco más hacia la luz, hacia la vida que voy dejando atrás. Estuvimos tan lejos y tan cerca a un mismo tiempo; nuestros corazones latieron apresuradamente a un solo compás, y yo miré tu rostro amado mil veces, mil veces te besé. Una mañana apareciste transformada en otoño y yo te desconocí por completo. Yo pensé amar a un fantasma. ¿donde estabas tú, la que me llegó a dar su amor?, ¿quien y que cruel broma me araña el corazón?, pensé. Quise deshacerme de ese fantasmal amor inspirado por el posible cruel vacío; quise vaciar mi corazón de algo y de alguien que quizás nunca existió... pero solo me llené de soledad. Ahora ya nada se, solo tengo los sueños rotos. A pesar de toda la devastación sufrida, nada te reprocho; gracias por los momentos tan lindos e irrepetibles. Siempre te guardaré en un rincon de mi corazón como lo más parecido y cercano al amor que siempre soñé. Te diré por último otra vez... que te amo, seas quien hayas sido antes de tu transformación. Quizás en un lugar y en otro tiempo nos volvamos a ver. Adios amor, adios.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)