domingo, 29 de marzo de 2009

TE RECUERDO

Esta tarde tu recuerdo vino a mí como una suave brisa nocturna de verano. La musa bailoteó ante mí y me abrazó familiarmente mientras yo caminaba rumbo a casa por estos callejones de la vida. Sentí una bocanada de aire fresco y triste cuando la damisela puso su rostro perfecto y amado ante el mío. Como buen amante defraudado, me hice el interesante y ni siquiera volví la mirada hacia ella. No importó, la aparición siguió su baile seductor con sus labios quemándome al rozar mis recuerdos. 
Fastidiado y despechado, por un momento vuelvo la mirada con avidez desértica hacia las caderas mórbidas de una distraída transeúnte en la acera contraria tratando de adivinar el secreto de sus huesos, pero siempre me parecieron más deseables las tuyas. He llegado a casa; me dejas pasar primero y luego cierras delicadamente nuestra puerta; te acercas sugestiva a mi lado como solías hacerlo, te inclinas sobre mi rostro sonriente y seductora, segura de tu poder. Yo miro estoicamente un punto indefinido del techo y tú te me acurrucas en el pecho tal como lo haría un gato lambiscón. Me quedo dormido intranquilo hasta que el fastidio del día siguiente interrumpe una vez más nuestros secretos encuentros. No he podido liberarme de tu recuerdo. Como buen hombre reconozco que te amé de más y que aunque no quiera reconocerlo por orgullo, te necesito más que cuando te perdí.  

domingo, 22 de marzo de 2009

TUS OJOS


Amada, me enerva el perfume que exhalas, soy preso del sueño que atormenta a mi mente, anhelo tocar tu amado cuerpo, soy esclavo de la pasión delirante de besar tu boca trémula; soy incansable explorador de las maravillas ocultas dentro de , Soy el argonauta en busca del vellocino dorado de tu amor, soy el incansable montañista de tus cumbres...pero no tengo palabras para explicar el total terremoto que sacude mi ser entero cuando miro tus bellos ojos fijos en mí; entonces olvido todo y me invade un ventarrón de tiempo, una estela de recuerdos, un no sé qué de tristeza y de alegría; Me siento descubierto, desprotegido y vulnerable como un niño al mágico y terrible encanto que tu mirada ejerce sobre mí. Hay bellezas que duelen, y tú eres una de ellas; pero lo que no soportaría sería no tener tu mirada a cada mañana vida mía.

miércoles, 18 de marzo de 2009

DE LA MUERTE

Muerte ladrona, ¿porqué hasta ahora que he pasado toda mi vida aprendiendo a vivirla, y que ya soy diestro en las cosas del mundo te me acercas tan atrevida y sugestiva? Siempre fuiste mi destino, pero te olvidaba completamente en mis profanos brindis con risas, penas, victorias, los besos sedientos de alguna mujer. No me apena que te asomes curiosa al final de mi senda, ni tu sonrisa horrible sin labios; me apena el hecho de que luego de esperar al definitivo amor, no pueda librarme de acabar asido a tu huesuda mano.

sábado, 14 de marzo de 2009

Calladamente

Si tú pudieras adivinar mis pensamientos, sabrías que cada vez que te miro repaso mentalmente lo dulce que deben ser tus labios; que cada que miro tus ojos trato de que adivines en los míos mi amor por tí; que cada vez que te miro pasar deseo ir a tu lado, tú de mi mano; que cada que estas a mi alcance pienso en abrazarte tierna y suavemente; que cada que te veo venir hacia mí recupero un poco de la esperanza que pierdo cada vez que te veo alejarte.

Sabia naturaleza

Hay algunas ocasiones en que la magia de la naturaleza me hechizan con su bella simpleza. Nada más encantador que observar a una laboriosa y confiada abeja revoloteando entre las flores para obtener el codiciado néctar; concentrada, programada de antemano, absorta, segura de su veneno, fiel a la miel, ignorante de las cosas del mundo que no sean la hora del día, la correcta ubicación de su colmena natal, y del supremo concepto del amigo o del enemigo.

Reflexión sobre la muerte



La tumba más fastuosa o la más miserable sirven exactamente para lo mismo: guardar los restos mortales de lo se fue en vida. No importa tánto a dónde vayan a parar nuestros restos, sino la manera en que conducimos nuestros huesos. Sé feliz y haz el bien ahora que puedes, porque después solo nos espera una fría cripta y un solitario epitafio que dirá: "se llamaba..."

viernes, 13 de marzo de 2009

Aún me dueles


"Aún me dueles, así como una antigua herida de batalla. Aún me dueles a pesar de mi sabiduría; a pesar de que seguro estoy que lo nuestro no funcionará, así como pretender que una carreta ruedelibre con solo tres ruedas, así sería nuestro amor. Aún me dueles en lo más hondo, y no puedo deshacerlo. No te reprocho como lo hace un púber despechado, sólo te digo que tuve la madurez suficiente para entregarte lo que un hombre entrega por una mujer; y ahora que ya no estás aquí, todo me parece poco y te necesito para ser completamente felíz. Hay muchas cosas en el mundo que llaman mi atención, hay muchas cosas en el mundo que te sustituyen con creces, pero al final del libro faltas tú, y me duermo recostado en tu recuerdo como hace un niño pensando en el día de mañana". 

Me vuelves loco


"Me vuelves loco, con tu sonrisa, con tus ocurrencias y tu mirada alegre; me vuelves loco con esa manera de decirme con la mirada que también me quieres. Me vuelves loco, y a cada paso que doy repaso tu risa y tus ojos amados, a cada sitio que me dirijo espero hallar tu figura, en cada multitud en que me pierdo espero escuchar tu risa. Me vuelves loco sin remedio sin ganas de curarme, pues todo es más bonito si tú me miras, y todo es más fácil sabiendo que existes y que me amas también.