viernes, 17 de abril de 2009

EMBRIAGUEZ


A veces tengo ganas de comer algo que me indigeste, algo de lo cual me arrepienta luego. A veces tEngo ganas de manchar mi pureza con porquerías mundanas. A veces tengo ganas de proferir palabrotas pero no de despecho, mas bien de potencia y embriaguez. A veces quiero a una demonio de grandes caderas y fuerte olor a azufre en vez de una lánguida damisela vaporosa y divina. A veces me regocijo en la amplia colección de defectos que poseo. A veces me sumerjo íntegro en el submundo y saludo a mis amigos los iletrados, los proscritos, los impotentes, los defectuosos, los vampiros, los inadaptados, los enclenques, los olvidados. Me saludan como a Hitler y me hacen su Mesías. No me malinterpreten (a decir verdad a veces me importa un comino ser malinterpretado); me amo lo suficiente, pero a veces tengo ganas de que todo se vaya al infierno.

No hay comentarios:

Publicar un comentario