
"Aún me dueles, así como una antigua herida de batalla. Aún me dueles a pesar de mi sabiduría; a pesar de que seguro estoy que lo nuestro no funcionará, así como pretender que una carreta ruedelibre con solo tres ruedas, así sería nuestro amor. Aún me dueles en lo más hondo, y no puedo deshacerlo. No te reprocho como lo hace un púber despechado, sólo te digo que tuve la madurez suficiente para entregarte lo que un hombre entrega por una mujer; y ahora que ya no estás aquí, todo me parece poco y te necesito para ser completamente felíz. Hay muchas cosas en el mundo que llaman mi atención, hay muchas cosas en el mundo que te sustituyen con creces, pero al final del libro faltas tú, y me duermo recostado en tu recuerdo como hace un niño pensando en el día de mañana".
No hay comentarios:
Publicar un comentario